El programa mejorará el entorno propicio y sentará las bases para que las ciudades tomen decisiones estratégicas de inversión para construir una mayor resiliencia.
Apoyar a los gobiernos de las ciudades para mejorar su capacidad de recuperación social, física y financiera ante los eventos adversos del cambio climático a través de evaluaciones y diagnósticos en políticas, infraestructura y finanzas.